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Todo sobre el karaoke

¿Creían que la única forma de divertirse con la PC era jugando? Pues no. Vamos a meternos un poco en el tema y a aprender, paso a paso, cómo convertir nuestra computadora en una máquina de karaoke. ¿Alguien tiene o trabaja en un bar? Lean la nota,

prueben, y después me cuentan... y repartimos las ganancias, claro. ...

Un poco de historia

La palabra japonesa karaoke (actualmente incluida en diccionarios de muchísimos idiomas) proviene de la combinación de karappo okesutura, que significa orquesta vacía. Es una forma de entretenimiento ya clásica entre los hombres de negocios japoneses, y consiste, básicamente, en cantar una canción con un acompañamiento pregrabado. Hay varias versiones sobre sus orígenes; si bien hay quien afirma que comenzó en los ’50 en un show televisivo estadounidense, la más popular nos sitúa en Kobe, Japón, a principios de los ’70, cuando los empresarios de la zona comenzaron a entusiasmarse con la idea de sentarse en un bar, tomar algo y cantar temas populares entre amigos, a modo de distracción y descarga de tensiones luego de una ardua jornada laboral.

Originalmente, el acompañamiento se hacía en vivo, pero cuando, por alguna razón, los músicos no acudían, los dueños de los bares recurrían a cintas en las que habían grabado la música. Si bien es una especie de leyenda, el furor desatado fue tan grande, que llevó, con el tiempo, a la comercialización del karaoke en todo el Japón, y luego, en todo el mundo.

Máquinas de karaoke

Si lo vamos a encarar de forma profesional, lo ideal es usar una máquina de karaoke. Por cuestiones prácticas y de espacio, no vamos a profundizar en el tema, ya que factores como la disponibilidad y el precio de estos productos hacen de ésta una opción que no será mayoritaria entre los lectores que se interesen en el tema. Nos bastará, entonces, con mencionar sus características principales.

Contrariamente a lo que muchos piensan, los temas no se guardan en la máquina, sino en CDs comunes y corrientes grabados en ciertos formatos que permiten la visualización de texto durante la ejecución. Estas máquinas son simples reproductores que admiten CD-Graphics, VideoCDs y CDs de audio; las mejores permiten, incluso, la reproducción de DVDs. Además de las clásicas funciones de los equipos de música (uno o varios tocadiscos, capacidad de ecualización, etc.), todas tienen salida para uno o varios micrófonos y la posibilidad de conectarlas a una pantalla (puede ser un proyector o, incluso, un televisor cualquiera), algo imprescindible para ver el texto. A mayor calidad, vamos encontrando prestaciones específicas, como controles de tempo y tonalidad, y una amplia gama de efectos que se agregan en tiempo real a la voz (eco, reverberancia, supresión, realce, enmascaramiento, etc.). Cabe destacar que el efecto de supresión, cuando funciona bien, nos permite utilizar temas que tengan la voz grabada, ya que la máquina se encarga de quitarla.

Como supondrán, podemos crear nuestros propios CDs para estas máquinas; basta con respetar los formatos establecidos, que conoceremos a continuación. Pero ojo: hay que tener mucho cuidado al elegir la máquina: no todas aceptan CDs grabados.

Los formatos que podemos usar

Más allá de los formatos específicos, cualquier sistema que nos muestre la letra del tema mientras escuchamos la melodía puede servir. Es muy común encontrar en Internet sitios que promocionan “temas en karaoke” que no son más que páginas HTML con música de fondo, videos en QuickTime, MPEG o DivX, o animaciones Flash, en el mejor de los casos. Es más complicado de armar, y no cualquiera tiene los conocimientos y el hardware necesarios para editar video, aunque utilizar estos métodos tiene sus beneficios. Primero, que no necesitamos reproductores especiales, y segundo, que podemos agregar extras... Creo que no hace falta hacer mención de todas las posibilidades que nos brinda una cámara. De hecho, los VideoCDs karaoke se basan en esta idea, y muchos suelen incluir videos que son reproducidos mientras se escucha el tema y se ve la letra.

Pero volvamos a lo que nos interesa. Grosso modo, lo que se hace es agregar texto o imágenes, según el caso, al audio común (digital o MIDI), en una pista adicional. Según el formato de audio en el que nos basemos, veremos dos mundos completamente diferentes. La mayoría de los sistemas para PC utilizan los basados en MIDI, por cuestiones de espacio, de utilidad y de compatibilidad (los basados en CDs no pueden ser reproducidos en todas las lectoras, y tanto grabadoras como software de grabación deben soportar correctamente el formato CD-Graphics para la correcta creación de un CD karaoke). El procedimiento es simple en el caso de los MIDI, y no requiere hardware especial ni específico. Como podrán intuir, se complica un poco más para el audio digital, pero con el hardware y el software indicados, no es nada que no podamos hacer en casa.

¿No hay temas en Internet?

No si los buscamos en CD+G. Es posible encontrar algunos en MP3+G, aunque se espera que esta nueva tecnología gane popularidad. En cambio, si nos abocamos a los formatos basados en MIDI, encontraremos millones (sí, millones, no es figurativo) de canciones en Internet, sobre todo en .KAR, .MID y .ST3. Basta con probar algunas combinaciones de palabras en Google para encontrarlos. Si les da pereza buscarlos, muchas compañías venden paquetes con miles de canciones, en CD o con la posibilidad de bajarlos desde sus sitios.

Reproductores por software

La mayoría de los reproductores de formatos basados en audio digital son de uso comercial. Presentaremos tres, posiblemente los más útiles.

Para reproducir archivos MP3+G (probablemente el formato que más utilizaremos), contamos con un plug-in de uso libre y gratuito para Winamp desarrollado por Yannick Héneault, que le agrega la funcionalidad de reproducir archivos CDG en una ventana adicional. Se instala en segundos y no requiere ninguna configuración.

Una segunda opción es Karaoke Builder Player, un pequeño freeware que soporta MP3+G, WMA+G y, si nuestra lectora lo admite, hasta CD+G. Podemos conseguirlo de forma independiente o como parte del programa Karaoke Builder. No son muchos los reproductores por software de CD+G, y menos aún los gratuitos, así que, aunque no tenga más prestaciones que la mera reproducción, es para tener en cuenta.

Y el tercero es Power CD+G Player, que viene incluido en los programas PowerKaraoke y PowerKaraoke Plus. Admite MP3+G (sólo si Windows Media Player está instalado) e imágenes de CDs (en formato BIN), y nos permite cambiar el tamaño de la ventana o ponerlo en modo de pantalla completa.

Para el karaoke MIDI, tenemos muchísimas opciones: aquí también veremos tres; el resto corre por su cuenta. KaraokeKanta es, sin duda, la elección correcta si vamos a hacer las cosas en serio. Soporta archivos KAR y MID, está disponible en ocho idiomas (incluido el español), nos permite crear listas y clasificar las canciones siguiendo varios criterios (incluso por idioma), modificar el tempo y la tonalidad, extraer la letra, grabar nuestra voz y hasta utilizar una salida de TV para exhibir la letra del tema en reproducción en una pantalla externa. Es shareware, y disponemos de una versión trial sin limitaciones que permite 15 usos: después, deberemos registrarnos.

VanBasco’s Karaoke Player tiene menos prestaciones, está en inglés y hace un gran despliegue de ventanas sobre nuestro escritorio (aunque ninguna es inútil), pero es de uso libre y gratuito. También soporta KAR y MID. Además de la ventana principal y la de la letra, tenemos una para manejar las listas de temas, otra que nos muestra en un teclado de piano las notas que van sonando, una más con los canales MIDI que estamos utilizando como salida, y una última para controlar el tempo, la tonalidad y el volumen. Es muy personalizable, e incluye plug-ins para Explorer y Netscape, para tomar archivos KAR, MID y RMI y reproducirlos cuando se haga clic sobre ellos en una página web. Además, la ventana de la letra puede, por supuesto, maximizarse, algo muy importante para verla a distancia o si decidimos hacer salir la imagen del monitor por otro lado.

Finalmente, MCI Karaoke Driver representa una opción más simple. Es un add-on gratuito para Windows Media Player que lo asocia con los archivos KAR y abre una ventana adicional que muestra la letra del tema, resaltándola en sincronía con la melodía. Esa misma ventana cuenta con un control para alterar la velocidad y una barra que nos indica cuánto falta para la sílaba siguiente.

Los archivos .ST3, .CRT y .TXK son utilizados por reproductores específicos, pero afortunadamente existen conversores que los transforman en .KAR o en .MID. De nuevo, recurran a Google y hallarán varios.

Aquí también podemos hacerlo

Crear archivos, por supuesto. No es complicado, sólo necesitaremos un par de herramientas especiales. Es posible que el formato CD+G nos complique las cosas: tanto nuestra grabadora como el software que utilicemos deben soportarlo. Pero no vamos a tener problemas para crear los archivos: para eso, utilizaremos la versión de evaluación de PowerKaraoke Plus (completamente funcional, aunque agrega un pequeño texto a los archivos que guardamos). Bastará con seguir los pasos indicados por el programa: tomar el archivo MP3 (de bit-rate fijo, no variable); escribir la letra del tema o tomarla de un archivo (soporta importación desde .TXT o .KAR); arreglarla, separando las sílabas con guiones; sincronizar el texto con el sonido (vamos ubicando cada sílaba haciendo clic o presionando la barra mientras escuchamos el tema); si lo necesitamos, ajustar configuraciones para el CD+G; y finalmente exportarlo, en formato .BIN (para grabarlo) o .CDG (para utilizarlo junto al MP3). Los resultados que obtendremos de esta manera serán muy básicos, pero podemos agregar millones de cosas que harán que nuestro CD+G se vea como un videoclip.

Entre los formatos basados en MIDI, optamos por el .KAR, por ser el estándar y el más difundido (aunque, como mencionábamos antes, el .MID es prácticamente idéntico). Crear estos archivos será mucho más sencillo. Utilizaremos un viejo programa de 16 bits llamado Karakan (funciona sin problemas en los sistemas operativos actuales). ¿Por qué este programa? Porque es freeware, y porque es sorprendentemente fácil de manejar: en cinco minutos tendremos un .KAR listo para usar. Necesitamos, por supuesto, el .MID (con la melodía en una pista independiente de las otras) y la letra del tema. Todo lo que tenemos que hacer es identificar la pista de la melodía y escribir o pegar la letra en el campo que aparece, separando las sílabas con guiones e insertando retornos de carro donde nos parece adecuado. Lo exportamos como .KAR, y... ¡voilá!

Y como si fuese poco…

Ahora, si lo único que querían era ver las letras de los temas mientras los escuchaban, y a pesar de eso llegaron hasta el final de la nota, no los voy a dejar con las ganas. Lyrics3 es un plug-in gratuito para Winamp que permite, utilizando una extensión de los tags ID3v1 e ID3v2, guardar texto e imágenes dentro de cada archivo MP3, sin requerir archivos externos. Necesitaremos un editor especial, Lyrics Editor, para editar los MP3 y agregarles esta información. Agradezcan a Peter Strnad, que tuvo la brillante idea, y a Alon Gingold, que la desarrolló.