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Al paso de las importantes conquistas femeninas del siglo XX, la moda se fue adaptando a las necesidades y deseos de una nueva mujer. Y el vestido de novia (simbolo de la tradición y el espíritu conservador en el mundo de la moda) no se quedó atrás. Recibió la influencia de los vertiginosos cambios familiares, sociales y tecnológicos. Esos cambios que liberaron a la mujer del corsé, las faldas armadas y otras opresiones. (Fuente "Brides in Vogue since 1910", de Christina Prober)

Vestido blanco
Los años locos
Sensualidad


Comienza el siglo, y
comienza el vestido
blanco, pero no como simbolo de pureza,
sino como simbolo
de riqueza.


Las novias se liberaron.
Mostraron sus piernas
con vestidos cortos de
línea recta. Ganó el
terciopelo y los detalles
en zorro blanco y armiño. Tocados informales.


Las novias apostaron
a vestidos de líneas
lánguidas, que
ajustaban el cuerpo,
mangas abullonadas.
Revival del estilo
victoriano.

Privación de guerra
Glamour de Dior
Informalidad


El traje sastre fue el
equipo favorito de las
novias durante la
guerra. Los ramos y
tocados se resolvían
con flores de tela.


La moda de los 50 tuvo
el sello de Christian Dior.
Las faldas mucho más
largas apostaba a una
mujer muy femenina. El
glamour, la fantasía y el
lujo desenfrenado
encandilaron al mundo
de la posguerra.


La era del amor libre
y de la revolución
sexual. Lo tradicional
se sumaba a la moda
infantil: vestidos con
botones, cuellos "Peter
Pan" y mangas largas
con puños. Tocados
con flores, velos cortos.

Tradición
Neobarroco
Minimalismo


Los casamientos
recuperan importancia.
Los vestidos jugaban
con volados en las
mangas y en el ruedo.
El pelo largo y suelto
con flores frescas.


Esta era está marcada
por la opulencia, que
alcanzó su mayor auge con el vestido de
Lady Di, símbolo
de los 80.


La falta de compromiso
invadió las relaciones
afectivas. El
casamiento perdió
su protagonismo.

UN VESTIDO PARA VOS......

Al momento de elegir tu vestido, es probable que algunos elementos como la moda, la cultura o la tradición influyan en tu decisión final. Sin embargo, lo fundamental es que el diseño elegido refleje la clase de mujer que sos. Moderna, sofisticada, clásica....cada una va creando un estilo a través de su temperamento, sus gustos personales y sus hábitos. Por eso, los expertos aconsejan incorporar algunos detalles sugestivos, pero sin dejar de ser vos misma.

COLORES Actualmente, la gama de colores posibles se agota donde tu imaginación prefiera. Al tradicional color blanco se le suma una paleta de colores suaves: marfil, perla, un celeste sutil, rosado... Sin embargo, las argentinas continuamos apostando al color de la pureza. El blanco nos sienta bien a todas y significado continúa ligado a sentimientos prístinos. De todos modos, los colores pastel aseguran matices superfemeninos y delicados.

Al momento de elegir el color, podés tener en cuenta si la ceremonia es sólo civil o además religiosa, si el casamiento es de día o en la noche.Cada una de estas situaciones te permite desplegar un juego especial entre colores y géneros.

Otro dato a tener en cuenta son tu tez y el tono de tu pelo. Sería ideal que el color de tu vestido resalte estos rasgos.

UN VESTIDO PENSADO PARA TU CUERPO Las mujeres de baja estatura deben evitar los cortes muy marcados en la cintura y las faldas anchas y con mucho volumen. El vestido ideal puede ser entallado pero no excesivamente ajustado, para alargar la figura y dar elasticidad al cuerpo.

Las más rellenitas deben explotar su sex-appeal acentuando los puntos de su figura que les agraden y no olvidar la importancia de un peinado bonito y un maquillaje cuidado.

Aquellas que sean más alta y tengan una silueta delgada, cuentan con gran cantidad de opciones. Sin embargo, deben cuidar los vestidos excesivamente rectos que alargan la línea del cuerpo.

GENEROS Y ACCESORIOS Al momento de elegir las telas que utilizarás para tu vestido, pensá en géneros elegantes y de buena caída. Las sedas garantizan distinción, lo mismo que el raso y diversos tipos de brocato. Los encajes pueden ser utilizados para jugar con las transparencias o para armar sobrefaldas sugestivas. Otro género muy utilizado es el chantug. Para resaltar algunos detalles, podés incorporar a tu vestido piedrecillas de cristal y metales finos. De esta manera, brillarás como la estrella más hermosa. Finalmente, no te olvides que: una buena costura asegura el éxito. un buen género es indispensble. un diseño simple y sugestivo es siempre la mejor opción.